Intento materializar alguna procrastinada idea. En realidad son varias ideas, algunas surgidas recientemente, muy a pesar de que muchas otras se mantienen aún en el tintero esperando la liberación de mi tiempo o la absolución de complicaciones de otro orden, los cuales impiden que éste mi mundo insubstancial (a la luz de los demás, pero con un carácter substancial para mí) se desenvuelva a ritmo productivo para satisfacción mía. En ese sentido, me veo en la necesidad de sumergirme en el sonido otoñal de los norteamericanos de The Arctic Flow y abstraerme en él, porque así parecen presagiarse los próximos días, ya que como todos los años, en esta parte del mundo, es tiempo de visualizar árboles desprovistos de vegetación, para apreciar más bien, ligeros ventarrones y ese conocido rito de hojas secas revoloteando en el adoquín, crujiendo con el pasar de la gente, mientras el ensimismo de los TAF acompasa, como en los noventas lo hacían los Pale Saints o Ride, pero mejor aún, como esa tenue amalgama de dichas bandas con el sentimentalismo de Blueboy, porque quién ya haya escuchado la música de TAF, no podrá desestimar la influencia de Sarah Records, aquella que se impregna en sus melodías, haciendo de su música algo triste y sublime.
Conocí la música de Brian Hancheck, aka The Arctic Flow, mediante el ahora menos protagonista Holiday Records allá en el año 2009. Me llamaba la atención All The Way Until December, aquél disco con el cual el shoegazer de Brain se dio a conocer en las redes y que posteriormente editaría otros Ep's para el mismo netlabel (además de participar en algunas recopilaciones), además de otras discográficas digitales como Beko, Club 7 de la familia Blubbletone Discos, e inclusive, ediciones auto editadas. Lo último que se sabe del proyecto es que Brian Hancheck está trabajando en un nuevo lanzamiento que le titulará Arctic Drones (Volume 1), y que antes de eso, exactamente el año pasado, The Arctic Flow sacó una edición física con el pequeño sello sevillano, Little Treasure (como es bien sabido, también parte de la familia Blubbletone Discos), siendo ésta, la segunda referencia de la discográfica, la que se tituló As Close To A Kiss As We Will Ever Be, albergando cuatro bonitos temas, con una tendencia ligeramente más suavizada, en el sentido que se percibe un poco más de edulcoramiento, pero siempre con el estirpe ensoñador del proyecto.
Conocí la música de Brian Hancheck, aka The Arctic Flow, mediante el ahora menos protagonista Holiday Records allá en el año 2009. Me llamaba la atención All The Way Until December, aquél disco con el cual el shoegazer de Brain se dio a conocer en las redes y que posteriormente editaría otros Ep's para el mismo netlabel (además de participar en algunas recopilaciones), además de otras discográficas digitales como Beko, Club 7 de la familia Blubbletone Discos, e inclusive, ediciones auto editadas. Lo último que se sabe del proyecto es que Brian Hancheck está trabajando en un nuevo lanzamiento que le titulará Arctic Drones (Volume 1), y que antes de eso, exactamente el año pasado, The Arctic Flow sacó una edición física con el pequeño sello sevillano, Little Treasure (como es bien sabido, también parte de la familia Blubbletone Discos), siendo ésta, la segunda referencia de la discográfica, la que se tituló As Close To A Kiss As We Will Ever Be, albergando cuatro bonitos temas, con una tendencia ligeramente más suavizada, en el sentido que se percibe un poco más de edulcoramiento, pero siempre con el estirpe ensoñador del proyecto.
Pueden escuchar la música de la banda en su bandcamp, y enseguida pueden hacerse aún, con una copia de este maravilloso disco a través de la página de Little Treasure, discográfica que viene dando que hablar, ya sea por sus bonitos diseños o por sus selectos fichajes, contenido que espero ocuparme más adelante.

